El acto de amor más grande hacia nosotros mismos.
Por error se cree que tenerla es un acto voluntario hacia el otro.
Que se aplica cuando algo se escapa de control, molesta y/o se convierte en un esfuerzo por mantenerse en calma mientras se apacigua un hecho o pensamiento.
Creo que es un acto consciente de serenidad a pesar de que lo que esté ocurriendo. Implica una observación externa de la situación y, más importante aún, de ti mismo.
Precisa de saber transitar y regularse adecuadamente para no ser esclavo de tus miedos o heridas. Sin apartarlas, evitarlas, negarlas o explotar de cólera ante las mismas.
Es darse cuenta de lo que está provocando en ti algo, tratarlo con perspectiva y decidir cómo lo gestionas. Con la responsabilidad de cuidarte y amarte sin prisa pero poniéndote el primero.
Es la ciencia de apostar por la Paz.
Preguntarte ¿Qué le da paz ahora a mi cuerpo? ¿A mi mente? ¿A mis emociones? ¿A mi espíritu? ¿Cómo puedo dármelo en este instante? ¿Qué necesito? ¿Qué no estoy dispuesto a perder? Y, lo más importante inmediatamente después, HACERLO.
Por que no hay nada que dé más Paz que ser coherente entre lo que siento, pienso y HAGO.
No hay mayor acto de amor y cuidados.
En clase creamos ese espacio de auto observación para mejorar tu Bienestar.
Nos vemos.
Fotografía de @evasanz
Maquillaje de @miriamtio


0 comentarios