Estamos en plena movida.
No es que sepamos a dónde vamos exactamente pero sabemos que algo está pasando distinto.
Que, de alguna manera, no somos la misma persona que hace seis meses atrás. Y nuestro propósito es más claro.
Una gran crisis de identidad nos ha sacado de un molde, que probablemente armamos nosotros. Apoyado y empujado por un sentir, por pertenencia o por obediencia.
Estamos entrando en un mundo nuevo y lo hacemos con la prudencia de no saber exactamente lo que sucederá, con ganas que sea completamente diferente a lo vivido pero con esa sabiduría adquirida durante los últimos 30 años.
No queremos conformarnos, callarnos o acatar por que si. Somos dueños de nuestro destino, nos la pela lo que opinen de nosotros si nos encontramos exactamente dónde queremos estar. Brillando y expresando nuestros dones, ofreciéndolos al Mundo para contribuir a que sea un lugar mejor. Viviendo en mayúsculas tras volver a nacer.
Conscientes que nuestra naturaleza un día se encuentra eufórica y otro entristece con una mala noticia en rrss. No somos inmunes ante la injusticia ni la desgracia ajena, lloramos y reímos con nuestra red y nos apoya sin condición. Y aunque el sistema se encargue de ponernos difícil que siga habiendo esperanza en él, luchamos por tener la mejor vida posible y dársela a los nuestros.
Solo quien construye nos alienta, merece nuestra atención y admiración. El que es un objeto de deseo queda fuera de la ecuación. Y si no va a sumar, desaparece del radio de atención.
Lealtad, honestidad y coraje para ser uno mismo y respetarse.
La vibración atrae a quien sintoniza con la misma energia. Nosotros nos entendemos, amamos, nos damos soporte, alegría y experiencias. Selección natural.
Somos la llave y el propio cambio.
Somos la revolución.
#yoga #meditacion #kundaliniyoga #coach #entrenamientoholistico


0 comentarios