Pasa mucho tiempo a solas.
Descubre cada día algo de ti que no había sido cuestionado antes.
Míralo del derecho, del revés, de dentro afuera y destrípalo.
No evites nada, no des por supuesto, no valides por defecto, vive explorándolo todo.
Cuando te aborregas, sigues los pasos de la mayoría y acatas aquello que sucede con total impunidad.
Sin dejarte sentir en el cuerpo como éste reacciona a un hecho, una palabra, una emoción.
Vives en automático.
Deseando y necesitando lo que otros muestran y/o venden.
Te conviertes en un desgraciado anhelando la vida ajena.
Y cuando te ves, conectas con tu autenticidad. La implacable sensación de atender lo que sientes y piensas.
Es imposible comenzar a cuidarse con amor, si no sabes quién eres. Has estado ejecutando un papel precioso pero guionizado por tu entorno y por el personaje que has creado.
Solo si te ves puedes responsabilizarte de ello.
Hacerte cargo del estado real y ponerte en movimiento hacia el lugar que mereces.
No hablo de aislamiento, se trata de prioridad.
De nutrirse con lo que hace bien en ese momento, y no me refiero a la comida.
Evitar anestesiar la ansiedad con dopamina.
Poner sanos límites y aceptar la realidad tal cual es, sin maquillajes ni gafas de Sol.
Cuidar de tu cuerpo, mente y emociones.
Solo así el Alma vive en plenitud.
Te deseo que pases buenísimos ratos a solas y que seas el mejor amigo, amante y compañero que puedas tener.
Cuando se tiene eso, se es todo. Y la compañía que vibra en esa misma consciencia, aparece de forma inevitable.

0 comentarios