APRENDIENDO DESDE EL YIN Y EL YANG

Publicado por Patrícia

14 septiembre 2020

Aprender es algo que me fascina, siempre lo ha sido. Pero cuanto más experimento con lo que voy aprendiendo más se amplía la forma de conocer mi cuerpo, mi mente, mis reacciones automáticas a cualquier emoción, idea o creencia. Eso facilita mi trabajo. Yo lo cuestiono todo, hasta lo que me vivo en primera persona, porqué cada día soy un poquito distinta, cada día evoluciono.

Ahora estoy estudiando sobre Medicina tradicional China, aprendiendo Yin Yoga y Yoga Miofascial para comprender mucho mejor el cuerpo humano, entendiendo que además el de cada persona depende de su genética, su alimentación y sus hábitos físicos.
Soy una aprendiz permanente, y ahora he puesto aquí el foco. ¡Me alucina! Todo cobra sentido y se magnifica.
Era consciente de la importancia de buscar permanentemente equilibrar el cuerpo, mantener la energía adecuada y respetar los elementos que la naturaleza proporciona. En mis clases, movida por la intuición y la escucha activa, los conocimientos que siempre son pocos y las experiencias con asanas y ejercicios, observaba los resultados tanto en mi como en los alumnos. Una clase de Estiramientos era recibida como un masaje consciente, un baño de bienestar y algo necesario para sostener el día. A medida que avanzo en materia, entiendo el porqué.
Mi súper profesor Joan Sendra ya nos explicaba que la sabiduría del profesor de forma directa, por vibración mórfica, se manifiesta en el alumno. Me pregunto muchas veces cómo las formaciones, los alumnos y las oportunidades llegan exactamente cuando uno está preparado para ellas.

Estoy cometiendo otra locura, esta es de esas que me flipa porque me va la marcha y porque me está aportando también un conocimiento mucho más personal y subjetivo. Estoy empezando a entrenar un par de días con peso en el Crossfit. Mi cuerpo se está volviendo loco.
Los que me conocéis sabéis como es aparentemente fuerte y musculado. Ahora me doy cuenta de todo lo que no sabe hacer porque generalmente trabajo sin elementos, con mi peso es suficiente ¡que son 65kg!
Pues «tararíqueteví», tiene que conectar con elementos externos y moverlos, ampliar espectro, radio de acción, respirar de forma distinta, conectar con los músculos de forma adecuada para protegerlo. Le estoy enseñando de nuevo a hacer cosas nuevas y con ello llego a lugares distintos, en mi físico, en mi mente, en mi energía, en como me muestro, en como me siento y en como enseño.
Es un puñetero «master del universo».

Aquí os enseño mi Yin y Yan, ¿qué os parece?

 

 

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Publicado por Patrícia

14 septiembre 2020