AGRADECER

Publicado por Patrícia

12 enero 2025

Sentir gratitud y expresarla de forma interna.

Corporalizar la alegría y decretar expresamente la voluntad de agradecer para poder disciplinar la mente a diario.

Se trata de valorar la vida en su máxima expresión con lo que aparentemente puede ser un mínimo: Despertarse por la mañana, tener una cama confortable donde descansar, que el cuerpo haya realizado por la noche sus funciones de reseateado, limpieza y reparación. Visualizar el día por delante y mandarle luz y amor a cada sesión agendada, a cada paseo, entrenamiento, alimentos cocinados y conversaciones cruzadas ayuda.

Y lo hace por que ondiciona mentalmente a que la predisposición para afrontar el día sea un paseo amable. Al cuerpo, por que pone en marcha los mecanismos endocrinos que facilitan químicamente que eso sea mucho más factible. Y emocionalmente, ya que la conexión personal que supone ser consciente de uno mismo, previene de que llegue un tsunami emocional que te arrolle a ciegas.

Quizas al principio cueste, por que la vida trae muchas situaciones y experiencias que pueden estar malmetiendo en tu bienestar físico, mental o emocional. Pero francamente, muchas de esas experiencias aleatorias que no eliges conscientemente y pueden llegar, lo harán igual seas agradecido o no. ¿Dónde está entonces la diferencia?

La voluntad personal de hacerte responsable de tí mismo y de como gestionar lo que te sucede. Entrenarte en esta disciplina habilita la facilidad con la que tu mente es capaz de atender sin victimizarse de forma sistemática o automática. Tu cuerpo colabora químicamente para que tu condición emocional sea más serena y equilibrada.

No sé, yo solo le veo ventajas. Sobretodo por que te ayuda a ser autocompasivo.

Y amiga, cuando la compasión aparece en tu vida es mucho más sencillo ser agradecido por todo. Aprendes a poner sanos límites en lugar de explotar por cúmulo de miedos, frustraciones y el cortisol por las nubes. Entonces, la vida se vuelve más sencilla y plena.

Te invito a probar.

Prueba a agradecer al despertar y al acostarte, a diario.

¿A ver que pasa?

Y me cuentas.

Un abrazo agradecido por que me sigas y leas, espero que te sirva.

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Publicado por Patrícia

12 enero 2025