Por que cuando te dejas llevar por el relato de tu cabeza no estás presente.
Te preguntas, contestas y tienes conversaciones que te avergüenzan, hacen daño y que son imaginarias, contigo. Ni son verdad, ni amables, ni necesarias.
Le das espacio a los miedos, pero no para afrontarlos, cuestionarlos o liberarlos. De hecho probablemente los justificas y los hinchas a argumentos. O bien, te evades. En eso la mente también es experta.
Te mantienes en ese lugar de “disconfort” que te resulta tan familiar, aunque provoque sufrimiento.
Maravilloso…
Y ¿como? Te preguntarás.
Apagando el estractor de cocina que has encendido.
Llevando la atención únicamente a la respiración:
Pensando en “inhala, exhala” para concentrarte en ello.
Incluso puedes contar hasta 10 y luego hacerlo en sentido contrario. Tu mente no puede hacer tantas cosas a la vez.
Te aseguro que en 3 minutos tu estado habrá cambiado.
Pruébalo.
Y ¿para qué?
En el silencio hay espacio para dejar que tu cuerpo se manifieste.
Las emociones pueden expesarse sin tirar de tí y hay una activación del cerebro prefrontal que te ayuda a ser mucho más cuidadoso y amoroso contigo.
Desde ese lugar seguro, se despierta la mente neutral y toman mejores decisiones.
Puedes hacerte cargo de lo que necesitas y apartar lo que no es importante.
Hacerte responsable, vamos.
E ir a por lo que tu Alma te pide aceptando que la vida se teje a diario con hilo de alegrías y tristezas haciendo un lugar más hermoso a tu paso.
Por que eres increiblemente valioso.
Realmente tu mente va a dispararse un millón de veces, te sentirás mal o que pierdes el control y creerás que lo que pasa es lo peor del mundo.
Pero si te esfuerzas en practicar a diario conectar 3 minutos con tu respiración, cada vez será más fácil salir de ese bucle absorvente y perjudicial.
Enseguida aprenderás a escuchar las señales del cuerpo y la intuición aparecerá en formato de guía.
Solo hay que empezar.
¿Empiezas?
#kundaliniyoga #meditacion #coach #entrenadorapersonal #thetahealing

0 comentarios